LA PALOMA

 

Una paloma blanca

como la nieve

me ha picado en el alma

como me duele.

Que no se va la paloma, que no.

Que no se va que la tengo yo.

Y si acaso se fuera, ella volverá,

que tiene los pichones a medio criar.

Que no se va la paloma, no

que no se va que la tengo yo.

Una paloma blanca

como el granizo

me ha picado en el alma,

sangre me hizo.

Esta calle a lo largo

la ronda un tuerto.

Con un ojo cerrado

y el otro abierto.

Esta calle a lo largo

quien la ha barrido

que el bordón de mi espada

se me ha perdido.

El bordón de tu espada

yo lo he encontrado

por tener algo tuyo

no te lo he dado.

Como quieres que vaya

de noche a verte

si el río de Garciaz

no lleva puente.

Tu marido y el mío

van a por leña

y se vienen huyendo

de la cigüeña.

 

 

 

Tu marido y el mío

son escribanos

y en la letra parecen

primos hermanos.

Camino de Trujillo

me corté un dedo

y una trujillanita

me ató un pañuelo.

La zambomba está mala

¿qué la daremos?

Una tunda de palos

que la matemos.

¿Cómo vienes a verme,

amor, tan tarde?

Si me estoy desnudando

para acostarme.

Si te estás desnudando,

vuélvete a vestir

que muchos malos ratos

paso yo por tí.

Si pasas malos ratos,

amor perdona,

que yo no soy el ama

de mi persona.

Si tu no eres el ama

de tu persona

levanta y dame un beso,

blanca paloma.

Un beso no te doy,

no me conviene,

el día que sea tuya

aquí me tienes.