LA ALDEA DEL OBISPO

FIESTAS, TRADICIONES Y CANCIONES

 

Este pequeño pueblo de la comarca trujillana ha celebrado y celebra desde siempre, la festividad de San Isidro, por su relación con los queaceres cotidianos de las labores del campo y la ganadería. Este día se engalanan carrozas y remolques y se celebran vaquillas al estilo tradicional. Las mujeres se ponían el traje tradicional con refajo picado y corpiño llevaban un carro donde se ofrecía la tradicional bota y chatos de vino con aceitunas para animar el camino. Las personas que habitaban las fincas de los alrededores del pueblo venían para acompañar a los del pueblo y participar en la fiesta.

Las estudiantinas tenían un vestuario especial, típico solo de este grupo con enaguas blancas, cinta roja y corpiño y a la cabeza todas llevaban una pamela. Eran la animación de la romeria.

Una canción de la estudiantina:

Piconero, piconero dime porque llevas llevas

Cinta negra en el sombrero y esa carita de pena

Y esa carita de pena y esos ojitos de duelo

¡Ay! Que en carroza de estrellas se marchó

Julio Romero.

Se celebra en agosto, la Virgen del Rosario, fiestas que se han pasado al mes de agosto, ya que vienen las personas que han emigrado. La gente se engalanaba para la ocasión y rezaban salves en la puerta del vecino que lo solicitaba y podía pagarlo, la protección de la patrona durante todo el año.

Por la tarde se celebraba el baile de la manzana, se pujaban regalos para la patrona, cuartilos de trigo, dulces etc, se bailaban y cantaban jotas:

"La jota me dan que baile, la jota yo no la sé
Por darle gusto a mi amante, la jota yo bailaré"

 

Durante estas fiestas se realizaba el popular "baile de la bandera", un señor del pueblo que siempre era el mismo, al son de los toques del tambor movía una bandera haciéndola pasar por todo el cuerpo y con y con grandes giros por entre las piernas. La bandera era de color blanca y con una de las bandas de color negro y un mástil.