| El Medio |
Situado en la divisoria de aguas Tajo-Guadiana de la Sierra de Guadalupe. Su término municipal está bañado por dos ríos que llevan sus aguas hasta el Tajo, el río Garciaz y el río Hornilla. El territorio ocupado por Garciaz es una ladera con lomas suaves de pizarras. Su formación vegetal está caracterizada por la encina, el roble, el matorral de jara, la retama, los madroños y los brezos.
Si bien su población creció notablemente a finales del siglo pasado y en la primera mitad del actual, en las últimas décadas el descenso ha sido tan acusado que, por ejemplo, en 1986 su efectivo demográfico (1.199 habitantes) era inferior al contabilizado en 1900 (1752 habitantes). Los años claves para entender el descenso fueron aquellos en los que la emigración fue más fuerte en la localidad, es decir, los años comprendidos entre 1955 y 1965, cuando se merma el índice demográfico de forma drástica. Si en 1950 Garciaz contaba con 2.848 vecinos, tan sólo veinte años después el número se vería reducido hasta los 1.626. Pese al envejecimiento de su población, este pueblo cacereño mantiene unas cotas de crecimiento natural positivas lo que hace pensar que puede afrontar el futuro con cierto optimismo. |