ALCOLLARÍN

 

Alcollarín, municipio perteneciente a la provincia de Cáceres, se localiza entre 30º14´32´´ de latitud norte y 5º44´25´´ de longitud oeste.
Distancia de la capital, Cáceres, 82 km. La extensión municipal es de 80,8 Km 2..

Un primer acceso desde Miajadas a través de la  Ex -102, con una distancia de 19,8 Km. el tiempo estimado es de 19 minutos. Otro, desde Trujillo por la E-90, hasta Abertura, siguiendo la comarcal que une esta localidad con Campo Lugar, Alcollarín. La distancia es de 38,0 Km, el tiempo aproximado para esta ruta es de 34 minutos

Alcollarín posee un relieve compuesto por materiales pizarrosos y graníticos, con suelos arcillosos y arenosos que poseen poca profundidad y poca capacidad para retener la humedad. Esta localidad está bañada por el río de su mismo nombre, subsidiario del río Ruecas.

Alcollarín se sitúa a 310 mts. El relieve es labrado sobre materiales pizarrosos y graníticos cuya descomposición da lugar a suelos franco-arcillosos y franco-arenosos, respectivamente, con poca profundidad y escasa retención de la humedad.

El clima es mediterráneo, la temperatura media anual es de 17,1º. Los inviernos son moderados, siendo diciembre el mes más frío con una temperatura media de 7,8º. El verano es caluroso; julio es el mes más cálido con una media de 27,9º. La precipitación media anual es de 575mm; que se reparten de forma muy irregular a lo largo del año.

Patrimonio arquitectónico

Monumentos: En el centro de la población se encuentra la Iglesia Parroquial de Santa Catalina, edificio que ha sufrido múltiples reformas, pero que conserva algunos de los rasgos primitivos, como la portada ojival, la torre y los arcos apuntados. Éstos dividen los distintos tramos de la nave, así como su ápside semicilíndrico, cubierto con bóveda de horno (cuarto de esfera). Todos estos elementos son característicos de los últimos años del siglo XV y primeros del XVI, coincidiendo con el reinado de los Reyes Católicos. La torre está fabricada con sillería bien escuadrada y se remata con cornisa balaustrada (siglo XVI).

Una construcción interesante de esta localidad es el Palacio de los Pizarro-Carvajal, que actualmente se encuentra en estado ruinoso. Los blasones de estos linajes destacan en su fachada y parecen corresponder a los últimos años del siglo XV. A esta etapa, corresponden los elementos más antiguos del inmueble, ya que se tiene constancia de que Cristóbal Pizarro fue el primer señor de la villa, titularidad que ostentó desde 1507. El edificio es de planta cuadrangular, con tres pisos en cuyos muros se abren distintas ventanas adinteladas y algunas aspilleras, lo que junto a los matacanes, que se encuentran en un lateral, viene a delatar el carácter defensivo de este tipo de mansiones señoriales extremeñas.

Historia

Sobre la fundación del pueblo hay varias teorías: por una parte se dice que fue creado por los árabes. Por otra, parece que Alcollarín toma visos de pueblo gracias a que aquí se estableció Diego Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, quién mandó construir el palacio y la iglesia a finales del siglo XIV o principios del XV.

Otra teoría, es que, al principio, la localidad estaba integrada por unas ventas denominadas “Ventas del Collado”. Los habitantes se dedicaban a albergar o dar posada a los peregrinos que iban a Guadalupe.

En los alrededores del pueblo, se hallaban varias pedreras, de donde se extraía el material para construir las viviendas. Las paredes exteriores estaban compuestas de una amalgama de piedras y un barro un tanto arcilloso propio de la zona. A su vez, las interiores eran levantadas con adobes confeccionados con tierra, paja y agua en forma de ladrillos compactos.

Festividad

Romería en honor a San Blas, se celebra el día 3 de febrero. Se prepara la merienda y se degusta en el campo, un sitio tradicional para hacerlo es “la cueva”, que se encuentra a unos tres kilómetros del pueblo.

La fiesta más antigua es la celebrada en honor a Santa Catalina de Alejandría los días 25, 26 y 27 de noviembre.

Romería del Lunes de Pascua.

La Matanza, se celebran desde los últimos días de noviembre hasta los últimos de enero. Cientos de cerdos son chamuscados y despedazados convertidos después en prueba, jamones, lomos, morcillas, costillas…

Traje Típico

Jubón negro de terciopelo, con dos puntillas, una blanca va debajo y una negra encima. Las dos lucen una chorrera en la parte delantera y en las mangas, con botones dorados, en ocasiones labrados.

La falda es de reja picada en fieltro, combinando colores por ejemplo amarillo y negro, o verde y blanco. Actualmente, se ha introducido una variedad del refajo que incluye bordados.  Debajo del refajo, los pololos y las medias de ganchillo blanco. Se remata el atuendo con zapatillas blancas de esparto, rematadas en cintas del mismo color que el refajo.

Los complementos de este traje típico son collar y pendientes dorados, la faltriquera y el pañuelo de tres cenefas o cien colores.

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