TORRECILLAS DE LA TIESA

 

Perteneciente a la comarca de Miajadas-Trujillo este municipio de la provincia de Cáceres tiene una superficie total de 138,2 Km2 y una altitud de 510 m. Se localiza en 39º34’10’’ N/ 005º44’32’’O.

La principal vía de acceso es la E-90/A-5, salida 240, además de las carreteras comarcales que atraviesan la población, como la Nacional V–Torrecillas–Berzocana, así como la de Torrecillas – Deleitosa.

La distancia que separa esta localidad de Trujillo es de 22,7 Km., alrededor de 24 minutos. Se accede a la E-90/A-5 desde la N- 521. Continuamos dirección Madrid hasta la salida 240, desde la que nos incorporamos a la Ctra. Trujillo-Torrecillas.

Por otra parte, esta población dista de Miajadas alrededor de 58 Km., aproximadamente 45 minutos. Por la Ex–379 nos incorporamos a la E-90/A-5, dirección Madrid, hasta la salida 240, Ctra. Trujillo-Torrecillas

Se encuentra situado en la penillanura trujillano-cacereña, entre los ríos Tozo y Almonte. El relieve es alomado, con altitudes que oscilan entre los 360 y 620 metros, que ascienden de noroeste a sureste, esto es conocido localmente como “tiesas”, situación que da sobrenombre al lugar. El clima es de tipo mediterráneo subtropical. Torrecilla de la Tiesa (Torres pequeñas de los árabes)

La formación vegetal autóctona es del tipo durilignosa con un bosque esclerófilo mediterráneo, representado por la encina y el alcornoque, junto a otras especies que componen el matorral como: la jara, aulaga y cantueso.

Patrimonio arquitectónico

Iglesia parroquial de Santa Catalina: Es una modesta construcción renacentista, con múltiples alteraciones a lo largo de los siglos. Es una obra de mampostería revocada.

Se accede al interior por medio de dos portadas, situadas en el lado de la epístola y en los pies.

Presenta nave única, con cincos tramos separados por arcos fajones. La techumbre es moderna, excepto la capilla mayor que se cubre con bóveda de aristas.

Hay que destacar un retablo en el muro del Evangelio, de hacia 1.720, con la popular Virgen de las Tres Manos y cara, obra de finales del siglo XVIII.

El rollo: Sobre una grada circular de cuatro peldaños, una base moldurada y fuste que se compone de sillares circulares. A unos dos tercios de la altura, tiene dos ménsulas con volutas, sobre ellas, a los lados, dos escudos ovales sobre cuero recortado (ilegibles las dos) y remate superior cónico con boca encima.

Otros recursos arqueológicos que hay que considerar: Antiguo horno, la noria que pertenecía al alcalde, un  busto de Ignacio Laguarda. En el término municipal, hay un castro ibérico llamado tercio de la atalaya saliente.

Historia

Esta zona lindante al Parque Natural de Monfragüe es rica en yacimientos y hallazgos prehistóricos. Hay que mencionar el Castro de la Coraja, situado entre las poblaciones de Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera, es un recinto fortificado vetón situado en la margen izquierda del río Almonte, llamado “La Coraja. Posee en su interior un dolmen adosado a una vivienda o posible recinto sagrado. En las excavaciones realizadas entre 1985-88 se descubrieron abundantes muestras de cerámica ibérica de líneas rojas y algunas falcatas ibéricas, lo que demuestra un comercio de esta zona extremeña con el sur de la Península durante la Edad del Hierro.

La tierra de Trujillo en el siglo XV abarcaba una extensión de 10 leguas de ancho por 16 leguas de largo; es decir, lo comprendido desde el río Almonte hasta el río Guadiana de norte a sur, y desde el Ibor y Ruecas hasta el Tamuja (de Oriente a Occidente). En esta amplia zona se encontraban emplazadas villas, lugares, aldeas y aguijones, además de arrabales, que  pertenecían a la gran ciudad de Trujillo.

Entre los  más importantes destacan Aldeacentenera, Torrecilla de la Tiesa, Garciaz, y Navalvillar de Pela, al que Trujillo le dio mucha importancia por el lugar extremo que ocupaba para librarlo de posibles ataques de otros señoríos, como era el vizcondado de la Puebla de Alcocer.

Fue lugar de realengo hasta el año 1558, año en el que el rey Felipe II, concedió poder a su hermana, la Princesa de Portugal, para la venta de los bienes de la corona, al objeto de sufragar los gastos bélicos. El año 1559, a través del Licenciado Juan de Vargas, Oidor de la Audiencia y Chancillería de Su Majestad en la villa y corte de Valladolid, se enajenó el señorío y vasallaje a Diego Pizarro y sus descendientes, vecino de la ciudad de Trujillo.

Por Real carta expedida en Madrid, el 20 de febrero de 1762, pasó al Concejo de Torrecillas el señorío y vasallaje, recayeron en éste todos los privilegios que antes tenía el Marqués de Lorenzana, sucesor de Diego Pizarro, el comprador, a excepción de las alcabalas, que quedaron a favor de Su Real Majestad.

El tipo de venta se fijo en 16.000 maravedíes por cada vecino y 4.000 ducados cada legua de término.

Entre los sucesores de este señorío figuran los marqueses de Lorenzana, que tuvieron palacio en la ciudad, edificio destruido durante la guerra de la Independencia.

Festividad

Torrecillas de la Tiesa fue un pueblo muy rico en tradiciones, en su mayoría de carácter religioso. Aunque en la actualidad, muchas se han perdido, cabe destacar el Día de Reyes (6 de enero), Las fiestas del Labrador el 22 de febrero, la celebración de los Carnavales, con la tradición del “Correr de los Gallos” (de origen celta) y el día 19 de marzo, festividad de San José.

A su vez algunas otras como, la Fiesta de San Gregorio, el  9 de Mayo.

El Día de la Bestia, 6 de junio

Fiestas de la Virgen de los Remedios, 8 Septiembre

Fiesta de Todos los Santos, 1 de Noviembre

Fiesta de la Inmaculada, 8 Diciembre

Semana Santa:

Jueves/Viernes santo.

Viernes santo noche: Solemne entierro de Cristo con los pasos de La Dolorosa, el Cristo de la Columna y el Santo Sepulcro

Domingo de Resurrección: Encuentro del Niño

Lunes de Pascua o Día de los Bollos, Romería Campestre.

Traje Típico

En la mujer, el traje se compone de falda amplia, hasta media pierna, con mandil en distinto tono que la falda. El jubón negro o azul marino, pañuelo al cuello pintado.

Zapatillas de cáñamo blancas, sin medias

Pañuelo a la cabeza y encima un sombrero de paja. No lleva ni pendientes ni gargantilla.

Para el hombre, un pantalón largo de pana, junto a camisa a rayas con tirilla abierta hasta la cintura, chambra en negro con bastante amplitud, faja negra, pañuelo al cuello para el sudor y sombrero de paja.

Para completar el atuendo,  zapatillas negras.

La chambra en las actuaciones se suele recoger en la cintura con la faja.

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