Vegetación y flora

 

La comarca Miajadas-Trujillo destaca por su riqueza de contrastes paisajísticos. Estos singulares paisajes son consecuencia de varios factores como el clima y la geología entre otros. La presencia o ausencia de vegetación, la frondosidad de esta, su estado de conservación y su diversidad determinan también gran parte de la fisonomía paisajística.

La distribución de la vegetación atiende a factores climáticos, geográficos y edáficos. Existe también un importante factor que ha condicionado gran parte de la vegetación que hoy podemos observar, el factor humano. Las dehesas, tan presentes en la comarca, son un claro ejemplo de esta huella humana.

El estudio de la vegetación es complejo, por lo que se ha tratado de esbozar brevemente algunas bases y conceptos que son necesarios para poder comprender mejor el porqué de la presencia de las plantas y formaciones que encontramos en la comarca Miajadas-Trujillo. En primer lugar se comenta la situación corológica de la comarca, para luego adentrarnos muy brevemente en las adaptaciones al clima y el estudio de las series de vegetación y la evolución. Finalmente tratamos de dar unas pinceladas de los elementos florísticos más interesantes de la comarca

SITUACIÓN COROLÓGICA

El estudio de la distribución de los vegetales (Corología) subdivide el mundo en distintos reinos, regiones, provincias y sectores, según lo cual, la comarca de la Miajadas-Trujillo se encuentra ubicada dentro de:

Reino Holártico

Región Mediterránea

Subregión Mediterránea Occidental

Superprovincia Mediterráneo-iberoatlántica

Provincia Luso-Extremadurense

Sector Toledano-Tagano

  • Subsector Cacereño
  • Subsector Oretano

                    Distrito Villuerquino

 

El subsector Cacereño sería la penillanura cacereña que ocupa más de la mitad de la provincia de Cáceres. Entre las comarcas que forman parte de él estaría la de Trujillo. En este sector predominan las pizarras con varios núcleos graníticos de gran extensión como el batolito de Trujillo.

El distrito Villuerquino se inicia en la Sierra de Altamira terminando en la falla Herguijuela-Zorita y a través de Deleitosa en dirección norte se une al Sistema Central por las sierras de Miravete, Piatones y Corchuela.

PISOS BIOCLIMÁTICOS

“Entendemos como pisos bioclimáticos cada uno de los tipos o espacios termoclimáticos que se suceden en una cliserie altitudinal o latitudinal”.  Definición extraída de Memoria del Mapa de Series de Vegetación de España de Salvador Rivas-Martinez (Ir a este documento).

En la Región mediterránea se dan varios pisos bioclimáticos. El que ocupa gran parte de la península es el Mesomediterraneo. En nuestra comarca ocupa por tanto la mayor parte del territorio. Solo existe una pequeña área ocupada por parte del piso supramediterraneo, justo en el oeste del término de Garciaz (ver mapa siguiente). Este último de forma general se extiende en la Península por encima de los 1000-1200 m.

La característica genérica del mesomediterranéo es que sobre el se desarrolla una vegetación en la
que encinares de penillanura, alcornocales y melojares no altimontanos son las formaciones más representativas, la última sólo cuando el ombroclima (o valores de la precipitación anual) es subhúmedo o húmed o (de más de 600 y 1.000 mm/año , respectivamente), ya que los encinares aunque más versátiles tienen su óptimo bajo ombroclimas secos o subhúmedos (entre 350 y 1.000 mm/año).  El Piso supramediterráneo ocupa una buena parte de la submeseta norte, parameras ibéricas, zócalo repirenaico y áreas pedemontanas de las montañas elevadas centrales o meridionales españolas.

Piso supramediterráneo en la comarca.

 

La vegetación de toda la región extremeña es predominantemente de carácter mediterráneo, es decir que está adaptada a la estacionalidad típica de este clima. Al tener que enfrentarse a un estrés climático estas adaptaciones tratan siempre de evitar o reducir la pérdida de agua por evapotranspiración en la estación seca y al mismo tiempo aguantar el frío invernal e incluso heladas tardías.

Aparecen generalmente hojas perennes esclerificadas, especialmente en las hojas de encinares y alcornocales se presentan gruesas cutículas, estomas en el envés y a menudo capas de pelos, escamas o ceras. Todas estas estructuras disminuyen la eficacia fotosintética y la absorción de luz y por esta razón estos árboles tienen gran superficie foliar.

En las hojas de un mismo ejemplar de encina o alcornoque pueden existir diferencias entre las que se encuentran más hacia el exterior (“de sol”) y las más internas (“de sombra”)

SERIES DE VEGETACIÓN Y ESTUDIO FITOSOCIOLÓGICO

Cuando se estudia la vegetación se comprueba que las plantas no solo se distribuyen según patrones más o menos definidos, sino que además se presentan asociadas con otras plantas. Como ya hemos comentado las plantas se distribuyen atendiendo a una serie de factores climáticos, geográficos y edáficos; pero además las plantas con requerimientos similares suelen encontrarse juntas. Es también muy frecuente que la presencia de unas plantas favorezca la presencia o ausencia de otras. Por todo esto, a la hora de hacer cualquier estudio botánico es necesario hablar de asociaciones de plantas o de series de vegetación, por lo que creemos conveniente detenernos un momento en su significado.

Según Rivas-Martinez (1984) “Serie de Vegetación es la unidad geobotánica sucesionista y paisajística que expresa todo el conjunto de comunidades vegetales o estadíos que pueden hallarse en espacios teselares afines como resultado del proceso de la sucesión, lo que incluye tanto los tipos de vegetación representativos de la etapa madura del ecosistema vegetal como las comunidades iniciales o subseriales que las reemplazan”.

Las series de vegetación son por tanto las unidades de estudio donde conviven una serie de plantas en lugares, aunque distantes en el espacio, de condiciones similares. En nuestra comarca los encinares, alcornocales, los jarales o retamales y la vegetación de ribera pertenecen a diferentes series de vegetación, las cuales abarcarán todos los cambios en el tiempo y las denominaremos en función de la especie dominante.

Dentro de las series se hace diferencia entre:

  • Serie Climatófila: Se inician e ubican en suelos que sólo reciben agua de lluvia, es decir que su disponibilidad hídrica depende únicamente del clima. 
  • Serie Edafófila: Se desarrollan en suelos azonales con exceso o defecto de agua, en este caso la disponibilidad hídrica recaerá principalmente en el suelo. Este sería el caso de las comunidades de ribera o de comunidades asentadas sobre suelos con hidromorfía temporal

Las series pueden subdividirse también en faciaciones, las cuales poseen características más concretas o plantas características.

En la comarca Miajadas-Trujillo tenemos las siguientes series de vegetación:

  • Serie supramediterranea luso-extremadurense silicicola de Quercus pyrenaica o roble melojo (Sorbo torminalis-Querceto pyrenaicae sigmetum). Robledales de melojos. Serie 18f.
  • Serie mesomediterranea luso-extremadurense humeda de Quercus pyrenaica o roble melojo (Arbuto-Querceto pyrenaicae sigmetum). Robledales de melojos. Serie 18h.
  • Serie mesomediterranea luso-extremadurense y betica subhumedo-humeda de Quercus suber o alcornoque (Sanguisorbo agrimonioidis-Querceto suberis sigmetum). Alcornocales. Faciacion tipica silicicola. Serie 23c.
  • Serie mesomediterranea luso-extremadurense silicicola de Quercus rotundifolia o encina (Pyro bourgaeanae-Querceto rotundifoliae sigmetum). Encinares. Faciacion tipica. Serie 24c.
  • Serie mesomediterranea luso-extremadurense silicicola de Quercus rotundifolia o encina (Pyro bourgaeanae-Querceto rotundifoliae sigmetum). Encinares. Faciacion termofila marianico-monchiquense con Pistacia lentiscus. Serie 24ca.
  • Serie mesomediterranea luso-extremadurense silicicola de Quercus rotundifolia o encina (Pyro bourgaeanae-Querceto rotundifoliae sigmetum). Encinares. Faciacion termofila toledano-tagana con Olea sylvestris. Serie 24cb.
  • Geomegaseries riparias mediterraneas y regadios. Serie I.

1.- Otra serie de roble presente en la comarca y coincidente en limites con el piso supramediterráneo la serie supramediterránea luso-extremadurense silicícola del roble melojo (Quercus pyrenaica). Sorbo torminalis-Querceto pyrenaicae sigmetum. El grupo de series supramediterráneas silicícolas
del roble melojo (Quercus pyrenaica) se hallan muy extendidas por todo el piso de vegetación supramediterráneo, en particular sobre los suelos silíceos pobres en bases y en áreas de ombroclima subhúmedo y húmedo. La vocación de este tipo de territorios es ganadera y forestal. Esta serie corresponde en su etapa madura con un bosque de roble melojo. Los indicadores de esta serie son Roble melojo (Quercus pyrenaica), Serbal (Sorbus torminalis), Helecho (Pteridium aquilinum), Genistas (Genista sp.), …

 

2.- Dentro de las series mesomediterráneas de los melojares (Quercus pyrenaica) y quejigares de quejigos ibéricos que existen en la península, 1 la tenemos en la comarca. Es la serie mesomediterránea luso-extremadurense silicicota húmedo-hiperhúmeda del roble melojo (Quercus pyrenaica). Arbuto unedonis-Querceto pyrenaicae sigmetum. Esta serie corresponde en su etapa madura con un bosque de roble melojo, aunque también están presentes alcornoques y encinas. Se desarrolla esta etapa sobre suelos silíceos profundos así como el madroñal que lo sustituye o bordea. Al degradarse estos bosques clímax aparecen brezales con jaras. Los indicadores de esta serie son Roble melojo (Quercus pyrenaica), Madroño (Arbutus unedo), Torvisco (Daphne gnidium), Durillo (Viburnus tinus), Brezo (Erica arborea), Jarón (Cistus populifolius),… Estos territorios sobre el papel y en la teoría son para dedicación forestal y ganadera, siendo el aspecto agrícola potencialmente aprovechable para cerezos, olivos o castaños. Esta serie de vegetación la encontramos según los mapas  de series de vegetación de España de Rivas-Martínez en las estribaciones de las Villuercas y en lo que corresponde a la comarca estaría aproximadamente entre los términos de Garciaz, Madroñera y Zorita.

Este dato no quiere decir que sea el único territorio con presencia de Roble melojo. Existe otro punto en la comarca, bastante distante de Villuercas (cercano a las Sierras de Montánchez) que también presenta una buena extensión de este tipo de árbol. Se trata concretamente de la umbría de Robledillo de Trujillo, como bien se puede deducir de su topónimo.

3.- Una serie que se da en la comarca aunque en muy poca extensión es la serie mesomediterranea luso-extremadurense y betica subhumedo-humeda de Quercus suber o alcornoque. Sanguisorbo agrimonioidis-Querceto suberis sigmetum. Son alcornocales en la zona oeste del territorio (ver mapa siguiente). Esta serie ocupa amplias áreas en Extremadura, Sierra Morena andaluza y Portugal.
Con frecuencia existe superposición, formando ecotonos de difícil interpretación, con la serie Serie mesomediterranea luso-extremadurense silicicola de Quercus rotundifolia o encina (Pyro bourgaeanae-Querceto rotundifoliae sigmetum). En la serie de los alcornocales son comunes los madroñales que faltan generalmente en las etapas marginales o sustituyentes de los carrascales (24c), salvo en biótopos compensados edáficamente en agua por escorrentías o acuíferos cercanos.

4.- La serie más importante por extensión dentro de la comarca sería una de las serie smesomediterráneas de los encinares. Serie mesomediterránea luso-extremadurense seco-subhúmeda silicícola de la encina (Quercus rotundifolia). Pyro bourgaeanae-Querceto rotundifoliae sigmetum.  En 3 faciaciones: Encinares de faciación tipica (Serie 24c), Encinares de faciación termófila marianico-monchiquense con Pistacia lentiscus (Serie 24ca) y  Encinares de faciacion termófila toledano-tagana con Olea sylvestris (Serie 24cb).

En esta serie evidentemente los indicadores son la omnipresente encina (Quercus rotindifolia), el Piruetano (Pyrus bourgaeana), la peonia (Paeonia broteroi), Olivilla (Phillyrea angustifolia), Escobas y retamas (Cytisus multiflorus y retama sphaerocarpa), Jara (Cistus ladanifer), …en esta serie además se puede acompañar en ciertas umbrías con alcornoques o quejigos. El uso más extendido es el ganadero por lo que los bosques primitivos se han adehesado aclarando el arbolado y casi eliminando el matorral. En esta serie podemos destacar al menos 3 faciaciones en la comarca. La típica, que ocupa la mayor parte del territorio, una faciación de lenticos y una faciación termófila de acebuche. Esta última está presenta en los encajonamientos de los ríos, por ejemplo en la comarca estaría presente en el tramo medio-bajo del río Almonte. Aquí los acebuches (Olea europaea var. sylvestris) y Rhamnus oleoides sustituyen a la encina, generando comunidades conocidas como acebuchales.

Faciación típica. 

 

Faciación de lentisco. 

 

Faciación de acebuche. 

 

5.- Y como serie edafofila destacamos las series raparías de los suelos arenosos silíceos. En la comarca destacamos la serie mesomediterranea del fresno, sobre todo en la parte meridional del territorio en el tramo de vegas del Guadiana, coincidiendo con tramos medio del río Búrdalo, aquí acompaña al fresno los zarzales o juncales. También destacan algunas zonas de Tamujares de securinega tinctoria. A estas ultima suelen acompañar Bryonia dioica, Majuelo (Crataegus monogyna), Tamus communis y algún fresno (Fraxinus angustifolia).

Serie edafófila. 

 

Elementos florísticos destacados en la comarca

EL ENCINAR

Se trata de formaciones que han sufrido enormemente la influencia y transformación por las actividades humanas, por lo que actualmente tanto en la comarca como en otras zonas es muy difícil encontrar encinares vírgenes.

  1. Ecología:

Son bosques planoesclerófilos con hojas planas, perennes y coriáceas, lo que les hace estar adaptados al estrés climático, gracias a ello pueden soportar el frío invernal, la irregularidad de las precipitaciones y la coincidencia del periodo de sequía con el de mayor temperatura.

La encina es poco exigente en precipitaciones, por lo que tienen su óptimo en el ombroclima seco (350-650). En cuanto a temperaturas tienen su óptimo entre los 12 y 17 ºC.

Se encuentran sobre suelos silíceos poco profundos (pizarras, granitos y cuarcitas) o calizos.

  1. La Encina

Se trata de un árbol o arbusto de copa amplia que puede alcanzar los 25 m de altura. Corteza pardusca con grietas poco profundas. Se mantiene siempre verde. Las hojas son gruesas, verde oscuras, cubiertas de un fieltro blanquecino en el envés y color verde intenso en el haz,  y de borde pinchoso. Tiene flores masculinas y femeninas que aparecen por Abril o Mayo y madura las bellotas de Octubre a Noviembre. Pertenece a la familia de las Fagáceas y se distribuye por las regiones interiores de la península.

  1. Plantas acompañantes:

Fitosociológicamente los encinares que tenemos en la comarca pertenecen como hemos comentado anteriormente  a:

  • Serie extremadurense de encinares con piruétanos o Serie mesomediterránea luso-extremadurense silicícola de la encina (Quercus rotundifolia o Quercus ilex subsp. ballota) Pyro borgaeanae – Querceto rotundifoliae sigmetum. Son encinares acompañados de piruétano (Pyrus bourgaeana). En sus tres faciaciones, típica, de lentisco y de acebuche.

 Pyrus bourgeana

Del Piruétano pueden encontrarse tan solo ejemplares sueltos en la comarca, aunque  es muy probable que antiguamente fuera mucho más abundante. Se lo conoce también como “peral silvestre”. Se trata de un árbol de hasta 10 m de altura, aunque suele tener 5 ó 6 m. Las hojas tienen un peciolo muy largo, son redondeadas y se pierden en invierno. Florece a partir de marzo y tiene un fruto  piriforme, carnoso y globoso. Pertenece a la familia de las Rosáceas.  Encontramos un “bosquete” muy  interesante en el moirador que se ha construido en el embalse de Alcollarín, justo en la subida.

Otras especies que pueden encontrarse son las siguientes:

  • Olea europaea var. sylvestris
  • Pistacia lentiscus
  • Asparagus albus
  • Cistus ladanifer
  • Genista hirsuta
  • Lavandula stoechas subsp. sampaiana
  • Urginea maritima

El Acebuche (Olea europaea var. silvestris), de la familia Oleaceae,  es la variedad silvestre del olivo,  la cual suele encontrarse aquí en la comarca con porte arbustivo. Se encuentra acompañando a encinas y alcornoques o en sus matorrales de degradación. Al igual que su compañero cultivado vive en todo tipo de suelos y aguanta bien el calor,  pero es sensible al frío, por lo que prefiere laderas soleadas y no sube mucho en altura.

La Esparraguera (Asparagus albus), de la familia de las Liliáceas,  es un arbusto muy espinoso, de corteza blancuzca. Tienen ramilletes de falsas hojas (filóclados) largas y estrechas. Las hojas verdaderas, son pequeñas escamitas, de cuya base nacen las espinas. Las flores son blancas y muy olorosas y aparecen de agosto a octubre. Los frutos son bayas globosas como guisantes, aparecen en el invierno y son rojos en la madurez.

Son plantas que necesitan un clima cálido, y no soportan bien las heladas frecuentes, por lo que aparecen en laderas soleadas. Podemos encontrarlo en las sierras o en algunas dehesas, en zonas dónde el cultivo no ha llegado a invadirlo todo,  bajo las encinas.

El Cantueso (Lavandula stoechas L.) es también presente por estas tierras y en general en toda Extremadura. Pertenece a la familia de las Labiadas. Se trata de un arbusto que puede alcanzar el metro de altura, de hojas opuestas o a menudo en fascículos largos y estrechos. Las flores están apiñadas en espigas densas

La Retama fija el nitrógeno atmosférico en sus nódulos radicales, por lo que se crean buenos pastos bajo ellas. La Retama (Retama sphaerocarpa) es un arbusto de la familia de las Leguminosas y que tiene de 1 a 2 metros. Tienen ramas muy flexibles que pierden pronto las hojas. Las flores son amarillas y de la misma forma que la aulaga, ya que pertenecen a la misma familia. Florece de Abril  a Junio

Etapas de regresión del encinar:

Como ya hemos visto anteriormente la vegetación evoluciona en el tiempo, ya sea hacia etapas más maduras y complejas o hacia etapas más degradadas. En la regresión de los encinares estas son las especies que suelen aparecer en las diferentes etapas, según Rivas Martinez, en la Memoria de las series de vegetación de España.

Los Jarales:

Se trata de formaciones que aparecen tras una destrucción de los suelos con su consecuente pérdida de fertilidad. Son una etapa de degradación de los encinares, por lo que se encuentran en zonas donde muy probablemente antiguamente existía un encinar. Además su aparición se ve propiciada también por la acción del fuego.

La Jara pringosa (Cistus ladanifer) de la familia de las Cistáceas es un arbusto que puede llegar a alcanzar los 2,5 m, aunque normalmente es de 1,5 a 2 m de altura. Las hojas son opuestas y muy pegajosas debido a una sustancia llamada ládano. Las flores son muy grandes, blancas y aparecen de abril a junio. Prefiere lugares secos y soleados.

Estos jarales, formados principalmente por la jara pringosa (Cistus ladanifer) tienen una materia orgánica muy difícil de humificar.

Aparte de la especie ya mencionada pueden encontrarse también en las formaciones de matorral degradado de la comarca y de forma bastante regular Astragalus lusitanicus,  Cistus salvifolius, Rosmarinus offiinalis, Daphne gnidium, Thymus mastichina, o Urginea maritima.

 

Otro de los elementos arbóreos importantes presentes en la comarca son:

  • Roble melojo (Quercus pyrenaica). Al igual que la encina y el alcornoque es una quercinea. Se trata de un árbol que en tamaño rara vez supera los 20 m. Capaz de rebrotar abundantemente de raíz por lo que a veces forma extensa manchas arbustivas. Es de tronco derecho o irregular, de corteza cenicienta de poco espesor. Tiene hojas simples alternas, hendidas en lóbulos profundos e irregulares de entre 7 y 16 cm. Florece por Mayo y las bellotas maduran por octubre o noviembre. Son bioindicadores de esta serie: Quercus pyrenaica, Arbutus unedo, Daphne gnidium, Viburnum tinus, Erica arborea, Erica umbellata, Polygala microphylla, Avenula sulcata, Linaria  triornithophora, Cistus populifolius, etc.

Como hemos comentado se pueden encontrar en la parte oriental de la comarca (Garciaz y alrededores) y la parte más occidental entorno a Robledillo de Trujillo.

  • Castaño (Castanea sativa). Árbol de hoja caduca de 20 ó 30 metros de altura. Tiene hojas muy grandes en disposición alterna.  Los frutos son las castañas que se agrupan de 1 a 3 en el interior de una cupula globosa y endurecida, erizada de largas espinas que se abre en 2 o 4 valvas. Florece por mayo y maduran las castañas en octubre.
  • Alcornoque (Quercus suber L.).Los alcornocales y encinares presentan muchas similitudes, tanto en el aspecto de los árboles dominantes (el alcornoque y la encina) como en su cortejo florístico. Sin embargo se trata de formaciones de exigencias ecológicas muy diferentes. Al igual que la encina se trata de un árbol de biotipo planoesclerófilo (hojas planas, perennes y coriáceas), de tamaño no superior a 20 m. Fácilmente reconocible por su gruesa corteza que recibe el nombre de corcho. Florece por Abril o Mayo y las bellotas maduran de forma escalonada de Septiembre a Febrero. Son bosques esclerófilos que en general se encuentran en suelos silíceos profundos, sobre sustrato ácido, con un ombroclima subhúmedo, húmedo o hiperhúmedo con 17-12º C. El alcornoque necesita humedad por lo que aquí en la comarca sustituye la humedad climática por la edáfica, escogiendo las laderas de umbría de las sierras. El número de días de helada y su intensidad son factores limitantes. Pueden aparecer algunos en la zona de sierra en Robledillo de Trujillo y Garciaz.

Vegetación de Ribera

Algunas veces se han encontrado restos de lo que serían antiguos bosque de ribera y de los que hoy únicamente quedan algunos ejemplares de sauces (Salix spp.) y fresnos (Fraxinus angustifolia).  En algunas zonas se han encontrado choperas (Populus nigra) de origen cultivado que albergaban también algunos olmos, pero lo más común es encontrar la vegetación de ribera en estructuras no boscosas. Entre la vegetación típica de ribera de la comarca podemos encontrar entonces las siguientes formaciones.

Tamujares.

Son muy representativos de la provincia luso-extremadurense. Pertenecen a:

  • Serie edafófila de Pyro bourgaeanae – Securinegetum tinctoria.

 En la comarca podemos encontrarlos bien representados en arroyos y ríos de mayor estiaje. Se trata de matorrales densos y espinosos constituidos casi de forma monoespecífica por el Tamujo (Securinega tinctoria). Acompañando al tamujo a menudo  pueden encontrarse también algunas plantas como:

  • Bryonia dioica
  • Crataegus monogyna
  • Tamus communis
  • Fraxinus angustifolia

 Esta serie tiene un carácter ecotónico, es decir que a menudo se mezcla con series colindantes como el encinar.

Zarzales

Se trata de orlas o etapas de sustitución de bosque riparios, que se encuentran  formadas principalmente por zarzamoras (Rubus ulmifolius) y rosales silvestres (Rosa spp.). Otras plantas que a menudo se encuentran son  Lonicera spp. (Madreselva).

Vegetación ruderal

La vegetación ruderal es aquella que se encuentra en ecosistemas característicos sin suelo, es decir directamente sobre afloramientos rocosos e incluso sobre el patrimonio histórico artístico.

  • Umbilicus rupestris
  • Higuera (Ficus carica)
  • Hiedra (Hedera helix)

 

ORQUÍDEAS,  JOYAS BOTÁNICAS.

Las orquídeas pertenecen a una de las familias (Orchidaceae) de plantas más evolucionadas y de extremada belleza. Aunque la mayoría son tropicales y subtropicales, de gran tamaño y muy llamativas, sus compañeras europeas son  más pequeñas y escasas aunque mantienen su enorme belleza.

Su gran evolución en muchas ocasiones, como en el caso de algunas especies del género Ophrys, les permite imitar el cuerpo de algunos insectos como abejas o avispas,  o incluso arañas, lo que les confiere esa gran belleza y particularidad.

Su escasa presencia hace que sean aún más preciadas y admiradas. Nuestra comarca tiene el honor de contar con algunas de estas especies.  Entre ellas destacamos las siguientes pero seguro que una buena prospección sacaría a la luz muchas más especies dada la diversidad de ecosistemas.

Cephalanthera longifolia, se da sobre castañares y alcornocales. Se cita en castañares de las Villuercas por lo que puede estar en la parte de la comarca de características similares a esa zona (Garciaz principalmente)

Dactylorhiza insulares y Dactylorhiza sulphurea . Sobre claros de bosques de robles y castaños. Al igual que la anterior se pueden encontrar en la comarca en las zonas entorno a las sierras de la zona este.

Neotinea maculata, Ophrys tenthredinifera, Orchis chanpagneuxii, Anacamptis coriophora y Serapias lingua….

Algunas orquídeas fotografiadas en la comarca Miajadas-Trujillo

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